Hoy quería segur relatando mi estancia en San Petersburgo, pero me encuentro muy cansada para escribir, estad atentos, que esta semana habrá más.
Sólo quería contaros que está empezando a hacer mucho frío pero elfos y orcos todavía se permiten ir a la moda otoñal.
Mientras alucino viendo cómo pueden sobrevivir con una cazadorilla de cuero y lucir minifaldas, me subo los calentadores hasta por encima de la rodilla, me calo el gorro hasta los ojos y me acomodo la bufanda kilométrica tapando mi aterrada y alucinada faz de chica del sur.
Hyvää yötä!







